Cómo son las expectativas, qué diferente sentir tenemos en función de lo que esperamos. De Takayama esperaba que fuera pequeño, rural, acogedor,... Una experiencia parecida a la llegada a los arrozales en Vietnam. Nada que ver, Takayama es turístico y grande, tenemos que coger bus al hostel, lo perdemos y cogemos taxi, está lejísimos imposible ir andando. En el hostel también teníamos puestas muchas expectativas y no es lo que esperamos. Todavía me pilla fuera de juego que no nos hablen en inglés al llegar a un alojamiento, luego termino riendo pero al principio no me hace ni pizca de gracia... Lo especial de este alojamiento es que es un onsen (los spas japoneses), a MA no le hace especial ilusión pero yo estoy como loca por probarlo!!
Comemos en el hostel lo que creemos un menú normal pero resulta ser un pequeño tentenpie, vaya engaño nos acaban de colar! Vamos al centro, pasamos por la info para ver qué haremos por esta zona y a comer de nuevo, hemos probado pizza japonesa :)))
Hacemos ruta por los templos y la montañita, cenamos en Kotaro, un mini restaurante que nos conquista! Probamos el cerdo empanado tan típico y tan rico!
Y probamos el onsen!!! Os pongo en situación: hombres y mujeres separados. Desnudos. Primero la "ducha" que consiste en tirarse mucha agua por encima, con barreño o con la alcafocha, todas las mujeres seguidas una al lado de la otra, y venga a frotarse con trapos con jabón, y venga barreños de agua, y agua por todas partes, y venga a desperdiciar agua,... Así podemos estar de 20 a 30 minutos. Y ahora empieza el spa, que es un estilo a lo que conocemos en nuestro mundo: sauna (con tele), diferentes piscinas y piscina exterior (que misteriosamente está llena en la parte de los hombres y vacía en las de las mujeres... Yo creo que después de tanto frotarse con los trapos quedan extenuadas!).
Al salir vuelvo a encontrarme con MA, intercambiamos experiencias y estamos de acuerdo en que si hubiéramos estado juntos nos habría dado un ataque de risa!!!
Dormimos de maravilla, será el efecto spa? Pero me levanto con un agotamiento brutal, no puedo con mi alma, y encima nos hemos dejado las zapatillas, así que cambio de planes, hoy toca día tranqui!! Que va de menos a más.
Por la mañana shopping time, paseo por las casas tradicionales, probamos varias clases de sake (que está bastante fuerte...), visitamos un museo que no tiene nada en inglés (es para matarles!), comemos carne de Hida (famosa también, aunque no tanto como la de Kobe...), disfrutamos la comida en un sitio muy auténtico, nos quedamos embobados mirándoles: no hablan, absorben los noodles que los devoran en 3 minutos, sin levantar la cabeza, y fuera!! Pufff... Con lo que mola la sobremesa...!
Por la tarde vamos a unos baños públicos para meter los pies, seguimos paseando por casas, templos, puertas tori, un árbol de 1200 años, un homenaje al soldado anónimo de la Segunda Guerra Mundial, montaña,... Y la guinda es una feria: música de una banda tocando jazz, puestos con comida y bebida, puestos con juegos para los niños, artesanía,... Como veis los componentes son los mismos que los nuestros!
Vuelta al Onsen, MA un poco más convencido, yo feliz de controlar el proceso...
PD: os dije que el famoso gato chino q mueve la pata en realidad es japonés??? Son bastantes supersticiosos y lo tienen para que les dé suerte.
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