Madrugamos para intentar pillar un Shinkansen que no teníamos reservado. Conseguimos improvisar y llegar a Nikko, un pueblo recomendado por amigos y la Lonely. El mayor atractivo de este pueblo son sus templos, especialmente Tosho-gu, lleno de color y árboles larguísimos por todas partes. Qué lugares elegían para poner los templos!!!! Me recuerda a nuestros monasterios... En este caso también es el lugar elegido para la tumba del shogun (señor de la guerra) Ieyasu, que se encargó de unificar el país en el siglo 17 y dió comienzo a la era Edo, aislamiento de Japón hasta 1850.
Descubrimos el origen del monito del whatsapp!!!!!!! Y cómo el dragón que llora hace eco con los sonidos originados justo bajo su cabeza.
Comemos yuba (nata que se forma al preparar el tofu) udón y yuba soba, riquísimos! Pero nos damos cuenta de que somos muy lentos, sobre todo yo, y más si como con palillos :))))) nos encanta observarles comiendo, y escucharles... Porque con los sorbidos que pegan se les escucha estupendamente!!
Crêpe de chocolate y vuelta al tren, nos ponemos camino a Tokio. Al llegar decidimos visitar el Tokio Sky Tree, la torre más alta del mundo con 634 metros. Tiene dos miradores, el primero a 350 metros y el segundo a 450 metros. Se sube al primero y desde ahí al segundo. Cuando llegamos a los 350 metros nos quedamos ojipláticos con la extensión de la ciudad, no acaba nunca, sigue por todas partes!!! Las nubes pasan a nuesteo alrededor, esperamos a que despeje un poco y cuando nos disponemos a subir a los 450 metro nos dicen que arriba no se ve nada, está lleno de nubes... Así que nos quedamos con las ganas. Disfrutamos de este primer mirador y a la bajada vemos que, efectivamente, la torre llega a las nubes literal!!
Paseo de vuelta a casa con las pilas agotadas!! Ilusionados porque mañana haremos cosas que nos apetecen mucho!!
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